Desde aquel dia que me he quedado viendo el cielo
El color de las nubes me recuerda tu sangre vertida en el suelo
El viento en la cara susurra en silencio que quiere mi consuelo
Pero le ofresco mi hombro para que lo use como un pañuelo
La noche estrellada refleja el dolor de la luna
las lagrimas de tristeza se forman en cada una
el dolor de su hijo perdido sigue en aquella cuna
llorando por el dolor de su maldita fortuna
viernes, 20 de noviembre de 2009
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